15 HERRAMIENTAS ONLINE PARA CREAR EVALUACIONES, EXÁMENES, ENCUESTAS…

herramientas online para crear evaluaciones

Te invitamos a revisar 15 herramientas disponibles en internet, para que puedas ampliar tus recursos en la creación de instrumentos de evaluación y dispongas de mayor tiempo para llevar a cabo todas las tareas administrativas, propias del inicio de un nuevo período lectivo.

  1. Learningpod:es un banco de prueba en línea con más de 48,000 preguntas. Los profesores pueden re-mezclar, ceder, e imprimir pruebas para sus estudiantes.
  2. Proprofs: su versión gratuita ofrece crear un conjunto ilimitado de concursos, encuestas y preguntas. La versión de pago ofrece además el seguimiento de los estudiantes, la configuración de privacidad, y otros.
  3. ExamTime: proporciona herramientas de trabajo para ayudar a estudiar.
  4. Socrative: el archiconocido Socrative es un sistema de respuesta de estudiante “inteligente” que permite a los profesores involucrar a sus alumnos a través de una serie de juegos educativos y ejercicios utilizando teléfonos inteligentes y tabletas. Funciona tanto con una app o en cualquier navegador web.
  5. Google Forms: las conocidas encuestas incluso pueden ser “auto” – añadiendo en el propio “if” en la hoja de cálculo subyacente. Google Forms permite crear muchos tipos diferentes de preguntas, automáticamente recoge los nombres de usuario  y los resultados y luego envía los datos a una hoja de cálculo. Si se utiliza la herramienta llamada Flubaroo es aún más fácil de calificarlos. Google forms también tiene muchas plantillas públicas con algunas pruebas que ya se han hecho, que se pueden utilizar y modificar.
  6. Questbase: permite crear pruebas, exámenes, evaluaciones u obtener retroalimentación de encuestas y sondeos, de forma gratuita.
  7. Thatquiz: es un recurso no comercial gratuito para profesores y estudiantes. La interfaz permite hacer sus propias pruebas para trabajar o repasar cualquier tema. En múltiples idiomas.
  8. Testmoz: con esta herramienta se pueden generar pruebas en línea graduadas automáticamente con tipos de 4 preguntas. No hay necesidad de registrarse para crear pruebas.
  9. Polleverywhere: para aulas de 30 o menos es gratis e ilimitada. Especialmente interesante para hacer sondeos que promocionen la opinión y la comprensión. Los resultados se pueden incrustar en una página web y la actualización es en tiempo real. Las respuestas se pueden enviar a través de mensaje de texto, o Twitter.
  10. Con mqlicker se puede convertir cualquier dispositivo en red en una herramienta fácil para permitir que los estudiantes respondan. Tiene un buen soporte para teléfonos inteligentes y tabletas, incluyendo iPhone, iPad, Android, Blackberry y Kindle.
  11. Con onlinequizcreator se puede generar un examen o evaluación en menos de cinco minutos.
  12. Gnowledge:se trata de un nuevo sitio gratuito diseñado para crear y realizar pruebas y ejercicios. Las características incluyen el intercambio de pruebas y resultados con la red social, el seguimiento de los avances, la calificación de una prueba de nivel apropiada de una materia o grado.
  13. Questionpro:tienen una licencia académica gratuita. Uno de los aspectos más interesantes es que permite la ramificación de preguntas, así que dependiendo de cómo un estudiante responde a una pregunta, su “itinerario” puede ser diferente.
  14. Surveyanyplace: permite a cualquier persona crear encuestas y quizzes móviles haciendo que los alumnos se “enganchen”. Aquí tienes un ejemplo.
  15. Quibblo:cuestionarios en línea. También se pueden crear  encuestas, sondeos y pruebas de personalidad. Muy apropiado para blogs, Facebook o MySpace!

Fuente.

ALGUNOS CONSEJOS ANTES DE COMENZAR UNA CLASE TRANSMEDIA

GESTIONA CÓMO COMPARTIR TUS VIVENCIAS Y OPINIONES PERSONALES

por Eduardo Saavedra

CREA UN AMBIENTE POSITIVO Y EMOCIONAL.

La utilización de medios digitales en el aula no garantiza que los jóvenes se involucren. Sin embargo, la creación de un entorno realmente emocional y espontáneo es el factor clave para desarrollar interacciones que sean significativas.

Cuando se aprovechan las competencias transmedia en el aula, también puede llevar a cabo la auto-revelación de ciertos aspectos de los profesores, como sus puntos de vista, opiniones, creencias, datos personales o historias.

CONFÍA EN SUS RECURSOS

Los maestros que creen en su capacidad para crear experiencias de aprendizaje más auténticas e innovadoras conseguirán ser más empáticos con sus alumnos.

EMPATIZA

Es necesario que los profesores descubran la cultura de la juventud, conozcan sus hábitos de comunicación, los productos mediáticos con los que disfrutan, los contextos en los que usan herramientas específicas en relación a otras, y las motivaciones que hay detrás de dichas elecciones.

INVOLUCRA A TUS ESTUDIANTES EN EL DISEÑO DE ACTIVIDADES DE APRENDIZAJE TRANSMEDIA

Interpreta cómo son los ecosistemas educativos en los que están tus alumnos y construye junto a ellos una ruta de aprendizaje conjunta. De esta forma, puedes tener en cuenta todos los factores que requieren un cambio constante, ya sea en el aula en general o para los alumnos en particular.

ACTIVIDADES ENFOCADAS EN LA INTEGRACIÓN CURRICULAR

Selecciona actividades que estén estrechamente relacionadas con el currículum de tus asignaturas. Las fichas didácticas deberían permitirte introducir o desarrollar contenidos que estén directamente relacionados con los objetivos de aprendizaje que estés enseñando en cada momento. Si encuentras una actividad que se adapta bien a una unidad didáctica que vayas a impartir en el futuro, ¡márcala!

CREA TU COLECCIÓN PERSONAL

Utiliza el sistema de favoritos o marcadores para crear una colección de fichas personal para utilizar en el futuro.

REFLEXIONA SOBRE LA EXPERIENCIA

Después de clase, tómate un momento para reflexionar sobre cómo fue la actividad. ¿Los estudiantes estaban motivados? Toma notas sobre lo que harás de manera diferente en próximas sesiones. Involucra a tus alumnos en el proceso de revisión: evaluar el valor de un recurso digital es una competencia crítica del siglo XXI.

¿Esto es arte?: Apreciación del arte contemporáneo

EJEMPLO DE ACTIVIDAD TRANSMEDIA PARA ARTES VISUALES

Esta actividad tiene como finalidad acercar y conseguir que se valore el arte contemporáneo por parte del alumnado a través de la creación de dinámicas productivas en redes sociales.

Etiquetas

  • Blog
  • Diseño
  • Documental
  • Instagram
  • Fotografía
  • Redes Sociales
  • Video
  • Escritura
  • Youtube

Competencias

PRODUCCIÓN

  • Crear y modificar producción escrita
  • Usar software y apps de escritura
  • Crear y modificar producción fotográfica
  • Usar herramientas de fotografía y edición
  • Crear y modificar producción audiovisual
  • Usar herramientas de filmación y edición

GESTIÓN DE CONTENIDO

  • Buscar, seleccionar y descargar
  • Gestionar archivos digitales

GESTIÓN SOCIAL

  • Colaborar

NARRATIVA Y ESTÉTICA

  • Reconocer y describir
  • Evaluar y reflexionar

Áreas de conocimiento

  • Arte
  • Lengua
  • Ciencias sociales

Idioma de la ficha didáctica

  • Inglés
  • Español
  • Italiano

Estructura

Sesiones7

(variable – el número de sesiones puede variar según el tiempo disponible)

Número de participantes

10-30

Edad

  • 14-16
  • 17-18

Materiales

  • Post-its
  • Ordenador o smartphone
  • Apps de edición de fotos y vídeo
  • Internet
  • Herramientas para editar el blog
  • Instagram

ProcesO

Preguntas clave

  • ¿Qué piensa el alumno del arte contemporáneo?
  • ¿Qué información existe en internet acerca del arte contemporáneo?
  • ¿Cómo puede presentar el alumno información sobre arte contemporáneo en un blog?
  • ¿Cómo puede el alumno sintetizar y hacer atractivo el arte contemporáneo en un vídeo de 2 o 3 minutos?
  • ¿Qué contenidos se producirán y cómo se producirán?
  • ¿De qué manera transmite emociones el arte contemporáneo?

Desarrollo

SESIÓN 1
El profesor presenta una noticia polémica referente al arte contemporáneo como, por ejemplo, una subasta de arte contemporáneo, y se crea un debate en la clase. Esto da pie a una breve introducción al arte contemporáneo.

SESIÓN 2
Presentación de las dinámicas de Instagram y blog. El profesor crea una cuenta de Instagram donde irá posteando contenidos y los alumnos darán feedback durante las siete sesiones, con el objetivo de que los alumnos vayan entendiendo y viendo ejemplos de arte contemporáneo. Por grupos de 3 o 4 alumnos con roles específicos se reparten temáticas o artistas por grupo s para realizar un blog acerca de un artista o una tendencia artística concreto.

SESIÓN 3
Búsqueda de contenidos y recursos en diferentes medios para llevarlos al blog.

SESIÓN 4,5
Crear un vídeo documental de 2 o 3 minutos acerca del artista o disciplina que le corresponda a cada grupo, que se subirá al blog.

SESIÓN 6
Visionado de los vídeos con palomitas en clase.

SESIÓN 7
Reflexión mediante debate del proceso de aprendizaje y del artista o disciplina propios de cada grupo. Evaluación

Al comienzo de cada sesión preguntar a un grupo al azar acerca de su blog y una breve visualización en el aula. Se valorará el feedback que los alumnos hagan en el Instagram creado por el profesor.
Se evaluará la participación en los debates. Se evaluarán las visualizaciones, la redacción y la estética del blog y lo que aporte para apreciar el arte contemporáneo. Se valorará la producción del vídeo.
El profesor evaluará también:

  • planificación y organización del equipo
  • capacidad de investigación del equipo
  • el proceso de producción del vídeo y del blog
  • las aportaciones a instagram
  • capacidad para transmitir un contenido específico
  • capacidad de síntesis y expresión
  • capacidad de autocrítica
  • riqueza de fuentes de información utilizadas
  • capacidad para identificar y valorar arte y artistas contemporáneos
  • diseñar una estructura de difusión
  • producir y gestionar contenidos para redes sociales

Las nuevas narrativas para la transformación

por Joachim Borner 3 octubre, 2019

Antiguamente se podía decir que los seres humanos vivían en la Tierra o en la naturaleza. Pero cómo se puede describir eso, donde este algo nos impone de repente nuevas reglas del juego, donde no solamente cambia la decoración, sino también determina la dramaturgia, y eso debido a nuestra acción y como reacción a ésta.

La actual desorientación tiene su origen en el hecho de que, muy repentinamente, aparece un actor en el escenario  que hasta la fecha fue considerado accesorio; más bien como escenografía en donde la modernidad globalizada o  el capitalismo neoliberal se mueve, actúa y enriquece. Lo que perturba profundamente es la efectividad de este actor, que ya no se presenta como mero ornamento. Interactúa y participa como “sujeto” en la vida pública. Lo fatal es: en su narrativa nos deja en la incertidumbre sobre dónde nos encontramos, en qué época y qué papel jugamos. Bruno Latour llama a este actor: lo terrestre (Latour, 2018: 53)

Antiguamente se podía decir que los seres humanos vivían en la Tierra o en la naturaleza. Pero cómo se puede describir eso, donde este algo nos impone de repente nuevas reglas del juego, donde no solamente cambia la decoración, sino también determina la dramaturgia, y eso debido a nuestra acción y como reacción a ésta. Este algo es parte de la sobrevivencia humana, no solamente porque reacciona, sino también porque este algo en sí cambia debido a nuestras actividades y, por lo tanto, cambia su reacción frente a nosotros. Bueno ¿cuál es el papel que juega el ser humano?. De todos modos, es cierto que ya no puede seguir contando las mismas historias

Entonces ¿Volver al pasado? ¿Reaprender antiguas recetas? ¿Aprender de las pocas culturas que aún no han  sido capitalizadas?. ¡De todos modos! Pero sin ilusiones: ¡Para ellas tampoco existen precedencia! Ninguna cultura humana –cuán sabia, atenta y amante de la naturaleza nos parezca– ha tenido que lidiar hasta  ahora con las reacciones del territorio (Buckminster Fuller 1968 y Crutzen, et. al. 2011) ante las acciones de entre 8.000 y 9.000 millones de personas. Aun cuando penetráramos en la sabiduría de los últimos diez mil años, sólo ha debido entregar un manual de acción a unos miles o millones de personas en un medioambiente estable. Es necesario observar con atención. Probablemente sólo así podremos aprender a leer y a ver; sólo así podremos ponernos al día con el atraso que tenemos en la dotación de nuestros afectos políticos.

Esto no introduce en una discusión de los primeros pasos comunicativos. La  comunicación sobre el cambio climático facilita normalmente informaciones (científicas)  sobre

el proceso  del cambio climático,  sus causas industrial. La comunicación del cambio climático explica, juzga lógicamente y muestra los límites planetarios. Punto.

Implícitamente,  la comunicación sobre  el cambio climático busca impulsar  cambios. Que comience la gran transformación (WBGU, 2011). Desde hace años, mirando el conjunto de pruebas, debería haber comenzado hace años. Pero no quiere tomar vuelo y todavía tiene que enfrentar a los escépticos frente al cambio  climático. ¿Entonces más explicación aún?. ¿O una segunda Ilustración? (Club de Roma , ed. 2018). Al parecer, el (la falta de) conocimiento sobre el cambio climático no es el problema principal. La dificultad de una descripción empírica de las consecuencias y los desafíos del cambio climático ya no se debe a la falta de información, sino más bien, a la inversa, al gran volumen de datos que sigue aumentando y que dificulta dibujar una imagen completa de los cambios.

Lo que ocurre es que se  vuelve más difícil encontrar  una orientación sobre el presente  y futuro climático, mientras aumenta la descripción  cuantitativa de fenómenos, la comprensión de la profundidad del cambio y de la radicalidad de los procesos de transformación parece ir disminuyendo.

Pero junto a este dilema, surge otro: las narrativas de la forma capitalista de vida y producción que se repiten a diario, cubren  posibles espacios de resonancia y acción, posibles caminos de innovación y transformación que son necesarios y adecuados a  la altura de los desafíos a enfrentar. Simplemente faltan las narrativas y el diseño de transformación para una cultura climática. Y nuevamente, punto.

A diferencia de “todos los demás “, en la comunicación del cambio climático, no importa si es la ciencia, el periodismo, la educación o las tertulias, no tenemos nada que contar. Hablamos mucho de situaciones no  adecuadas para el clima o de normas y límites dentro de los cuales se debe desarrollar la cultura climática. Pero no hablamos de cómo sería la vida dentro de los límites planetarios. Nada se habla de las controversias y cómo manejarlas.

Lo que quiero decir es: a la comunicación del cambio climático le falta su propia narración, y esto en dos sentidos. En  primer lugar, en el sentido de la narración misma, es decir, el acercamiento a los futuros altamente complejos y dinámicos, y, en segundo lugar, en el sentido de narrativas, de mitos orientadores de culturas climáticas globalmente interconectadas. Son  los efectos específicos de comunicación, que recomiendan los cuentos (narraciones).

Pero  estas narraciones en sí deben asumir “características” a través de las cuales expliquen lo que llamamos espacios de resonancia y de diseño, que en realidad nos faltan tanto en la imaginación como en la realidad. En breve: (1) Tienen que ser historias del futuro que cuenten lo que habremos hecho, organizado y creado, con o sin éxito, con conflictos y evoluciones, de todos modos, con todo lo que significa el desafío (2) Deben ser historias seriales, que narren las diferentes alternativas de futuro. (3) Si finalmente reconocemos que no tenemos idea de cómo diseñar el camino de la transformación, si entonces, en el proceso mismo “debemos  aprender a leer” transformación, entonces nuestros cuentos simplemente no pueden ser concluidos. Son “abiertos” para los demás, que quieran participar en la narración; que puedan reeditarla.

¿Por qué narrar?. Las narraciones, no importa si en texto, imagen o película, nos ayudan a relacionar cambios con nuestra vida directa, con nuestras lógicas de acción individuales  racionales y emocionales (primer contexto); colocan los rompecabezas de la ciencia, los medios, las tertulias, entre otros, en un contexto (segundo contexto); los interconectan  formando una visión (del mundo) y, si todo resulta bien, desarrollan la relación causal

entre  ellos (es  decir en una  mirada histórica  sistémica) que no  describe solamente la situación, sino, además explica  sus causas y trasfondos (tercer contexto). Comprender  las causas es un factor para la motivación de emprender cambios, muy al contrario de la gestión de crisis, que solamente trata los síntomas.

Por esta razón, todas  nuestras culturas han desarrollado una  técnica de cultura narrativa para la organización  de su mundo. A través de los cuentos entendemos  el sentido de (nuevos) manuales para actuar y conclusiones de la  historia desarrollando de este modo confianza/desconfianza respecto a decisiones y explicaciones dentro de desarrollos sociales. ¿Por qué? Porque muestran patrones y no tan sólo informaciones crudas. En  las estructuras narrativas siempre encontramos empatía, valores, esperanza, responsabilidad.

La interacción entre el cerebro y las historias nos ha organizado en nuestro condicionamiento histórico de tal manera, que fomenta el recordar cómo, en el pasado, hemos superado crisis, guerras y catástrofes. Si somos capaces de recordar de manera creativa (es decir, adaptiva), entonces podemos acercarnos más fácilmente al futuro de manera creativa. (Borner, 2018).

Sería una tecnología cultural cualitativamente nueva, si nosotros, la humanidad industrializada, capitalista, dedujéramos las actuales decisiones sobre nuestro actuar del futuro (y si fuéramos capaces de hacerlo). Hasta ahora, tomamos las decisiones como un conductor de vehículo que decide su manera de conducir mirando al espejo retrovisor. Esta nueva tecnología de cultura significa, no aprender  a leer, en primer lugar, de las experiencias, sino deduciendo desde las imágenes del futuro, es decir, del diseño deseable y de la superación de las tendencias globales/regionales de cambios radicales. Deseable es un sinónimo para sobrevivir y para la soberanía de la supervivencia social.

Este aprender a leer (Schneidewind 2016) es un proceso social intercultural controvertido, en el cual se genera  conocimiento robusto en sistemas sociales en competencia que idealmente moviliza el sentido de lo posible como factor de productividad, siendo la comunicación el medio decisivo como acuerdo de negociación y aprendizaje.

¿Por qué narraciones ficticias del futuro?

Aquí tenemos el gran desafío. Hasta ahora, las narraciones y argumentaciones se presentan normalmente con la descripción de las consecuencias negativas del cambio climático. Las exigencias normativas que transmiten las imágenes geniales de los límites planetarios (Rockström, 2009) es decir, no son traducidas  en orientaciones de cambios radicales de la cultura diaria, con sentido y en relación con las causas. El estado llena este vacío con recomendaciónes para actuar que no tienen una relación adecuada con los escenarios de posibles cambios/consecuencias. Pero el desafío de la supervivencia cultural exige un paradigma de las reglas del juego a nivel mundial y de  los patrones de reproducción fundamentalmente diferente al actual. Falta una visión positiva, un: lograremos sobrevivir con cultura. Pero lo que tenemos es una resignación al unísono, aceptamos el mundo tal como es. Pero siguiendo los datos sobre las consecuencias climáticas, los límites planetarios y sociales no son otra cosa que el llamado a un cambio radical.

Con estas pautas de desarrollo tan frustrantes que nos dicta el manual dominante a nivel global ¿no sería recomendable crear  cuentos que muestren culturas climáticas (basadas en conocimiento)?. Es decir, abordar las causas y consecuencias del cambio climático de una manera capaz de actuar y diseñar. Cuentos que sean tan transcendentes, coloridos, realistas, controvertidos y visionarios que puedan superponerse a

la  narrativa  chillona de  hoy, la utopía  del capitalismo. A diferencia de la historia cultural de la humanidad hasta la fecha, son los signos y los relatos del futuro los  que nos señalan preferencias para las acciones de hoy. De lo contrario, nos mantendremos en una gestión de crisis permanente.

Narrar desde el futuro es un tremendo esfuerzo creativo. Exige entrenar nuestro sentido de lo posible. El sentido  y la capacidad de imaginarse futuros posibles, de diseñarlos. También implica la capacidad de tomar conciencia de la resistencia de los grupos de interés en las actuales estructuras del poder.

Narraciones abiertas, inconclusas. Si sólo  podemos aprender a leer el futuro y la  transformación diseñándola, entonces las narrativas conclusas  y cerradas, como las que predominan en las sociedades jerárquicas  y se narran desde arriba hacia abajo, no ayudan mucho. Corren el peligro  de describir el futuro como mera prolongación del presente. Las narrativas que incorporan la búsqueda y el aprendizaje son historias abiertas que se pueden modificar, corregir, reparar, re-editar, que soportan cambios de perspectiva y organizan controversias. Permiten narrar historias desde el principio sin anular la narrativa anterior (Borner, 2018)

Aún no existen narrativas que determinen la transformación hacia la cultura del clima y que se compongan de  una gran cantidad de narraciones sobre la acción sostenible, de historias de éxito y fracaso. Sin embargo, se vislumbran  criterios aptos para describir el marco y la radicalidad del cambio cultural. Siguiendo a Dirk Messner, es una nueva visión  del mundo (Messner, 2017). En su libro sobre la metamorfosis del mundo, Ulrich Beck lo llama “el cambio transcendente de la cosmovisión”,acompañado por una “revolución global de los efectos secundarios de la modernidad” (Beck, 2018). Significa un  cambio en las estructuras profundas de la sociedad y una reducción de las dependencias culturales y mentales.

Las  nuevas  narrativas  de la cosmovisión  se basan en modelos  cognitivos de futuros  posibles (modo de conocimiento).  El factor del corto plazo, es decir,  la correlación entre el cambio y la transformación proactiva,  juega un papel especial, al igual que una nueva postura fundamental,  cultural e histórica, de responsabilidad a largo plazo y responsabilidad por el sistema de la Tierra. De alguna manera, uno podría ver una inversión en las narrativas de tal manera que los hechos blandos y los valores duros se conviertan en el patrón básico de la narrativa.

Son  grandes  las barreras  que hay que superar.

Pero  no nos  queda otra  opción que enfrentarlas  si no queremos que, tal como  lo observa Hariri, haya un cambio  gradual de poder en la toma de decisiones desde nosotros, los seres humanos, hacia los algoritmos (Hariri 2017).

¿Qué es transmedia y storytelling?

Vivimos en una sociedad multipantalla y multimedios en la que constantemente consumimos datos, información, conocimiento, etc. de forma simultánea e incluso compulsiva: la transmedialización de los contenidos. 

La narrativa transmedia consiste en contar una historia -de la marca, producto o servicio- en diferentes ventanas, ya sean soportes digitales como las redes sociales o espacios offline, con la ayuda del público, siendo éste parte esencial de la construcción social de la marca y del propio mensaje.

A continuación, profundizamos en una aproximación a los conceptos transmedia y storytelling desde la perspectiva de la comunicación, el marketing digital, las relaciones públicas y el social media.

¿Qué es transmedia?

Transmedia (comunicación transmedia)- Proceso narrativo basado en el fraccionamiento intencionado del contenido y su diseminación a través múltiples plataformas, soportes y canales (offline y online), con el fin de que cada medio cuente una parte específica y complementaria de la historia. De esta forma, la comprensión absoluta y el conocimiento profundo de la narración se obtienen cuando se recorren las múltiples plataformas, soportes y canales.

Es un proceso que implica interacción por parte del usuario. Por un lado, porque él es quien decide qué recorrido efectuar y hasta dónde profundizar. Por otro, porque la naturaleza de las plataformas sociales (redes como Facebook o Twitter), muy utilizadas en la comunicación transmedia pero no necesariamente obligatorias, favorecen la interacción de los usuarios con la narración e incluso la co-creación de contenidos, llegando a transformar la historia.

Además, debemos tener en cuenta el contexto donde se genera la narrativa transmedia: las marcas son una construcción social. Las personas generamos contenido y mostramos opiniones permanentemente. No queremos únicamente consumir productos o contenido. Hay un deseo expreso de participar, valorar, recomendar, criticar y compartir nuestro punto de vista. Como señala el profesor Joan Costa, la propiedad intelectual de la marca está en manos de las propias marcas, pero la propiedad emocional le pertenece al público.

En definitiva, en comunicación transmedia no existen receptores ni espectadores pasivos. Tampoco hay un único nivel de comprensión del contenido. No es una simple forma de contar una historia a través de múltiples plataformas. Implica una estrategia que va más allá, cuya intención es generar una experiencia al usuario, dándole protagonismo y llevándole a la acción, con complicidad y libertad para actuar o integrarse en la narrativa, pilares básicos del engagement.

La tecnología, las redes sociales y movimientos como la gamificación, el social TV o la generalización en el uso de la segunda pantalla (por ejemplo, ver la televisión mientras chateas en Twitter), han contribuido a enriquecer el discurso y a facilitar la construcción de estrategias transmedia. Ejemplo de ellos son los casos de éxito de comunicación transmedia.

En resumen, ¿cómo lo definiríamos en 140 caracteres?  #Transmedia = diseminación multicanal de contenido donde cada medio cuenta 1 parte de la hª consiguiendo que el usuario interactúe con ella.

(*) Transmedia: Adjetivo formado por la preposición “trans-” (a través de, pasar de un lado a otro) y el sustantivo “media” (conjunto de medios de comunicación. Soporte, canal, plataforma).

¿Qué es storytelling?

En comunicación y relaciones públicas, el storytelling es la forma de plantear una historia. Consiste en articular un discurso bajo un punto de vista, dotarle de un ángulo de enfoque, facilitando la construcción de contenido alrededor de una marca, producto o servicio bajo un hilo argumental. Tiene como objetivos ubicar el mensaje bajo una posición bien definida y acercarlo a un público específico. De esta forma, el storytelling contribuye a la comprensión del mensaje y acerca las marcas a las personas de una manera más empática.

Además del hilo argumental, el storytelling debe tener en cuenta aspectos como los testimonios, es decir, quiénes serán los protagonistas del discurso que queremos trasladar, así como los escenarios en los que va a ser transmitido el mensaje.

Activista Greta Thunberg parte a Ginebra en preámbulo de su gira y paso por Chile

Su objetivo es hablar ante Naciones Unidas durante la cumbre climática del 23 de septiembre, tras lo cual continuará hacia Chile, donde se celebrará la conferencia de la ONU contra la emergencia climática, el próximo diciembre.

La activista medioambiental sueca Greta Thumberg partió este sábado hacia Ginebra, donde hará una etapa previa a la gira global que piensa realizar en un velero a Nueva York y Chile para llevar su alerta contra la crisis climática.

Thumberg salió en tren en dirección a Lausana, según informa la activista a través de su cuenta en Twitter, donde alude a su travesía transatlántica, que realizará en un velero pilotado por Pierre Casiraghi, hijo de la princesa Carolina de Mónaco, y el regatista alemán Boris Hermann.
Su propósito es desplazarse desde Suiza a Reino Unido y partir a continuación hacia Nueva York para una travesía que se prolongará unas dos semanas.
Su objetivo es hablar ante Naciones Unidas durante la cumbre climática del 23 de septiembre, tras lo cual continuará hacia Chile, donde se celebrará la conferencia de la ONU contra la emergencia climática, el próximo diciembre. Thunberg se despidió el viernes de sus seguidores en Estocolmo, en una acción ante el Parlamento sueco, el lugar donde inició su campaña de huelgas en protesta contra la crisis climática, origen del movimiento
global “Fridays for Future”.
Las acciones de la activista no están exentas de controversia, sea de quienes le recriminan que mueva al absentismo escolar a las decenas de miles de menores que se han sumado a su movimiento en todo el mundo, sea de quienes cuestionan su estado mental.
Un destacado periodista australiano del “Herald Sun”, Andrew Bolt, la calificó esta semana en twitter de “profundamente perturbada” y relacionó lo que denomina “campaña de pánico climático” con el diagnóstico de síndrome de Asperger de la activista.
Thunberg respondió a esa crítica desde twitter, su canal habitual de comunicación, y dijo que, efectivamente, se sentía “profundamente perturbada” por tales mensajes de odio.
A Thumberg, de 16 años, la acompañarán en su travesía a bordo del “Malizia II”, además de los mencionados pilotos, su padre y un cineasta.
El velero, de 18 metros de eslora, no genera emisiones tóxicas, ya que está habilitado con placas solares y turbinas submarinas.

Fuente: El Mostrador

Académica Paulina Aldunce expuso en conferencia clave sobre cambio climático de cara a la COP25

El encuentro convocó a investigadores de diversos países con el propósito de avanzar en propuestas desde el mundo de las ciencias para las negociaciones y toma de decisiones sobre cambio climático.La también investigadora del Centro de Ciencia del Clima y la Resiliencia (CR2), una de las tres representantes de la U. de Chile ante el Comité Científico nacional de la cumbre COP25, expuso un análisis de los principales desafíos sobre adaptación y transformación ante el calentamiento global en la Conferencia sobre Cambio Climático realizada en la ciudad alemana de Bonn.

El encuentro convocó a investigadores de diversos países con el propósito de avanzar en propuestas desde el mundo de las ciencias para las negociaciones y toma de decisiones sobre cambio climático.

La participación de la profesora Aldunce en la reunión es la primera intervención de Chile en una instancia científica clave respecto a las medidas que se buscan impulsar desde la COP25.

La participación de la profesora Aldunce en la reunión es la primera intervención de Chile en una instancia científica clave respecto a las medidas que se buscan impulsar desde la COP25.

La académica expuso un análisis de los principales desafíos sobre adaptación y transformación en Chile, tema que será el eje de una conferencia internacional que realizará la U. de Chile en octubre.

La académica expuso un análisis de los principales desafíos sobre adaptación y transformación en Chile, tema que será el eje de una conferencia internacional que realizará la U. de Chile en octubre.

 

Un hito marcó la primera intervención de Chile en una de las instancias científicas internacionales más importantes en relación a las medidas que se buscan impulsar desde la COP25 frente a la emergencia del calentamiento global. La académica de la Facultad de Ciencias Agronómicas de la Universidad de Chile, Paulina Aldunce, fue la representante nacional encargada de exponer en la “Undécima Reunión de Diálogo en Investigación”, encuentro organizado en el marco de la Conferencia sobre Cambio Climático de la ONU realizada en la ciudad alemana de Bonn el pasado 20 de junio.

La reunión convocó a investigadores de diversos países con el propósito de avanzar en propuestas desde el mundo de las ciencias para el avance de las negociaciones y toma de decisiones en la COP25, evento global sobre cambio climático que se realizará en Chile a fin de año. La profesora Aldunce -quien también se desempeña como investigadora del Programa de Reducción de Riesgos y Desastres (CITRID)- destacó la importancia que tiene para nuestro país ganar un espacio de participación en esta instancia que busca generar medidas y soluciones para enfrentar el fenómeno que amenaza con elevar hasta 2° Celsius la temperatura de la Tierra en las próximas décadas.

“La COP cada vez está tomando más decisiones basadas en la ciencia y éste es un espacio clave de discusión científica para alimentarla. Es la primera vez que invitan a Chile a este encuentro que reúne a los científicos que tienen mayor relación con las otras instancias de la cumbre. Esta participación permite plantear los temas sobre cambio climático que estamos tratando en Chile y en países similares a nosotros”, comentó.

Junto a la profesora Aldunce, la profesora de la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas de la U. de Chile (FCFM) y directora del CR2, Maisa Rojas, fueron parte de la delegación chilena que viajó a la Conferencia sobre Cambio Climático de Bonn. Ambas investigadoras, junto al profesor Rodrigo Palma de la FCFM, representan además a la Casa de Bello en el Comité Científico impulsado por nuestro país de cara a la COP25.

Hacia la Conferencia Transformaciones 2019

La académica expuso un análisis de los principales desafíos sobre adaptación y transformación en Chile ante el cambio climático, particularmente cómo el tema está siendo abordado desde las ciencias. Esta perspectiva, explicó Aldunce, aborda cómo la sociedad responde y se transforma ante el cambio climático, proceso planificado o espontáneo que implica cambios profundos e involucra a diferentes actores sociales en distintos niveles, desde el espacio local hasta el internacional.

Las presentaciones realizadas por los distintos científicos y el trabajo realizado en este cónclave, señaló la académica, se convertirán en un informe que será dado a conocer en la “Conferencia Transformaciones 2019”, encuentro internacional organizado por la Universidad de Chile que se realizará entre el 16 y el 18 de octubre, en la antesala de la COP25. La instancia, en la que participarán además dos premios Nobel, reunirá a investigadores de distintas partes del mundo para analizar los cambios transformadores asociados al cambio climático, así como otros desafíos sociales y ambientales contemporáneos.

“Tenemos la necesidad de transformarnos, pero también tenemos la necesidad de aprender cómo hacerlo, y en esa necesidad es donde la Conferencia Transformaciones 2019 se impulsa para posicionar este concepto, cómo se implementa y darle la importancia que le corresponde en nuestro país”, comentó la profesora Aldunce.

La COP es la cumbre sobre cambio climático más importante del mundo. La instancia, que reúne a representantes de 197 países, se reunirá el próximo mes de diciembre en Chile para impulsar políticas activas para cuidar y proteger el planeta. La cita planetaria también buscará fijar criterios para el cumplimiento del Acuerdo de París y mejorar las metas para reducir la emisión de CO2.

Texto: Cristian Fuentes
Prensa UChile
Jueves 4 de julio de 2019

Análisis: El cambio climático como problema de desigualdad | (CR)2

Imagen relacionada¿Somos todas las personas igual de vulnerables ante el cambio climático? Esta puede parecer una pregunta válida si se piensa que el clima nos debería afectar a todos los humanos de manera homogénea, pero esto no es así. Lo primero que se debe entender cuando se habla de cambio climático es que éste es, justamente, un problema de desigualdad en varios niveles.

Hay que partir señalando que los países que más contribuyen al cambio climático no serán los más perjudicados, pues cuentan con mayores recursos y opciones para prepararse ante los impactos. De hecho, estos países llevan décadas preparando a sus comunidades con, por ejemplo, planes de diversificación de su matriz económica, fortalecimiento de los gobiernos locales, etc. En cambio, los países más pobres cuentan con poca información del cambio climático y la que tienen no está adecuadamente procesada o no es accesible, pues sus instituciones recién están incorporando esta temática a sus políticas públicas. Además, estos países están enfrentando múltiples desafíos que son visualizados como más urgentes que el cambio climático (combatir el hambre, los problemas de seguridad, corrupción, narcotráfico, entre muchos otros relacionados con los altos niveles de pobreza), lo que les dificulta desarrollar las necesarias estrategias de preparación para enfrentar los efectos que ya se están visualizando.

Según el ranking de vulnerabilidad de la Notre Dame Global Adaptation Initiative, Chile está mejor preparado que otros países, encontrándose en el puesto número 27 de las naciones que no se verán tan fuertemente impactadas por el cambio climático, aunque, igualmente, se encuentra por debajo de la media de los países de la OCDE. Sin embargo, nuestra dependencia de los recursos primarios, los que a su vez dependen del agua, como la agricultura y la minería, y el no tener diversificación de la matriz productiva, nos impiden tener la suficiente resiliencia frente a impactos como la sequía, la que afectará a muchos sectores económicos. Esta amenaza se ve especialmente agravada por las condiciones institucionales que favorecen la sobreexplotación de los recursos hídricos, dejando en una posición aún más vulnerable a la población rural dependiente de la pequeña agricultura y a los asentamientos humanos que enfrentan problemas de abastecimiento de agua potable.

Esta diferenciación entre países que cuentan con más y aquellos con menos recursos también se replica a menor escala al interior de los propios territorios. En el caso de Chile, las viviendas de las comunas más ricas cuentan con mayor y mejor aislación que las viviendas sociales o de autoconstrucción de las comunas más pobres, siendo capaces de soportar mejor las temperaturas extremas. A esto se suma que estas comunas cuentan con una mayor cantidad de áreas verdes, lo cual es sumamente importante pues la vegetación regula la temperatura.

Aquí entra en juego el concepto de “islas de calor”. Estas islas no son un fenómeno físico ni natural, sino que es una construcción social, una manera de construir nuestras ciudades, que hace que el calor se intensifique en ciertas zonas urbanas principalmente vulnerables, debido, entre otras cosas, a la escasez de áreas verdes. Las personas que viven en las “islas de calor” son las que se verán mayormente afectadas por las temperaturas extremas, sobre todo en aquellos meses que sobrepasarán los 30 °C. Esto claramente se podría clasificar como una injusticia social, porque son las personas con menos recursos las que viven bajo estas condiciones de estrés climático, soportando altas temperaturas en construcciones que no cuentan con mecanismos para enfrentarlas, sumado a que no cuentan con recursos para escapar de esta situación.

En el caso de Santiago, se pueden apreciar las diferencias de temperatura entre los distintos sectores de la ciudad. En el sector oriente, por ejemplo, donde hay una menor densidad de construcción y más áreas verdes, se presentan temperaturas más frías. Algo similar ocurre en el resto de las ciudades del país, las que reproducen el crecimiento y segregación de las zonas metropolitanas. En Chillán, por ejemplo, donde hay más de 30 °C en verano y bajas temperaturas en el invierno, sumado a la contaminación atmosférica, se observa que la gente de mayores ingresos vive en parcelas de agrado o condominios ubicados en la periferia, donde hay mejores condiciones climáticas y de habitabilidad.

No siendo esto suficiente, la vulnerabilidad ante el cambio climático no sólo es desigualdad desde el punto de vista económico, sino que también afecta diferenciadamente según el grupo etario, género y etnia. En el primer caso los adultos mayores son los más afectados por el cambio climático, debido a su sensibilidad frente a los cambios de temperatura y a la contaminación atmosférica. En tanto, en el segundo, son las mujeres, pues son las que más mueren en eventos extremos y desastres. Además, generalmente, se les atribuye el rol de cuidado del hogar, de los niños y de los ancianos, lo que les impide moverse o migrar en caso de necesidad. En relación al tercer caso, hay pueblos originarios que viven de la agricultura, viéndose altamente impactados en situaciones de escasez hídrica, por lo que deben dejar su forma de vida y migrar, con el consiguiente deterioro de su cultura, lo que también se considera una consecuencia del cambio climático.

En síntesis, la vulnerabilidad ante el cambio climático no afecta a todos por igual, siendo esto el resultado de un tema político, cultural, social y una desregulada planificación territorial, entre otras formas de construir nuestras sociedades. En el caso de Chile, además, responde a que los recursos naturales están en manos del mercado, no hay participación ciudadana significativa, y contamos con una débil institucionalidad para fiscalizar y preparar a los territorios frente a los desafíos del cambio climático. Bajo este contexto, el cambio climático se está transformando en una barrera para alcanzar el anhelado desarrollo y, sin duda, en una amenaza que profundiza nuestra ya preocupante desigualdad.

Anahí Urquiza, académica del Departamento de Antropología, Facultad de Ciencias Sociales, Universidad de Chile e investigadora (CR)2

Fuente: Centro de Ciencia del Clima y la Resiliencia (CR)2 http://www.cr2.cl/